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PUBLICADO EN EL DIARIO PANORAMA EL 19 DE NOVIEMBRE DE 2001 (Maracaibo-Venezuela)

Víctor Fuenmayor habla de su experiencia en Chiapas y Barcelona

La educación salva al planeta


“A la hora de escolarizar, el esfuerzo debe estar en colocar al niño en condición de crear a partir de su lenguaje. Los métodos artísticos parecen ser los más idóneos . Trabajo en deshomogeneizar nuestra educación.”.


Texto: Alexis Blanco / Foto: Honner Angarita


Todas las legislaciones latinoamericanas -expone el semiólogo Víctor Fuenmayor- plantean implementar el arte en las escuelas básicas. Pero la Unesco reconoce que nunca los maestros tuvieron una formación para desarrollar su estilo, su singularidad y sus haberes artísticos. Allí comienza a perfilarse la importancia de los Talleres Internacionales de Expresión y Creatividad creados por él, cuya nueva edición está pautada en esta ciudad durante la primera semana de diciembre.

El catedrático está en estos momentos en Barcelona, España, donde fue invitado a discernir sus ideas en torno a la educación integral del ser humano y, muy especialmente para él, la población no escolarizada. Una semana antes de partir, concedió esta entrevista.

-¿Podría resumir un poco el planteamiento?
- Hablando de educación en una forma general, encontramos en América Latina una gran crisis. Y asuntos clave, como qué estrategias usar para que el niño no abandone la escuela, no haga repitencia, no esté temeroso de ir a la escuela. Y los métodos artísticos parecen ser los más idóneos para lograr acaparar la atención del niño, con una posición más creativa dentro de las aulas. Incidiendo en el descubrimiento por sí mismo de su personalidad expresiva.

-¿Qué quiere decir con eso?
-El hombre, aunque no sepa leer (y esto lo tenemos en casi todos los artistas populares) se hominiza por los lenguajes y algunos lograr un desarrollo sin necesidad de ir a una escuela. Ojo: No defiendo la desescolarización, sino digo que América Latina ya no debería tener desescolarizados. y a la hora de escolarizar el esfuerzo debe estar en colocar al niño en condición de crear a partir de su lenguaje.

-¿El niño creando su propio método de aprendizaje?
-La Lopna (Ley Orgánica de Protección al Niño y Adolescente) habla de eso. Hay que preguntarle al niño lo que desea. También la Ley de Educación prevé ese derecho. En 35 años de experiencia en educación, no he visto una sola vez que a un niño le haya desinteresado, ni la danza ni el teatro o la plástica. Tiene por sí mismo una necesidad expresiva, porque tiene muchas estimulaciones y neecsita un lenguaje para formular sus ideas.

-¿Todo esto lo planteará en Barcelona?
- Viajo a una reunión sobre televisión y educación. En mi opinión personal, Latimoamérica carece de modelos educativos referidos a eso. La televisión, o se usa poco o se usa mal.

-¿No existe una asociación iberoamericana que aglutina estaciones de televisión con propósitos pedagógicos?
-Me refiero más a la producción. A los programas. Te puedo decir que en los encuentros del Consejo Latinoamericano de Educación por el Arte, he visto materiales audiovisuales que se da a los maestros para darles una formación.

-¿Estamos aludiendo aquí un concepto de educación primigenia, donde para aprender sólo hace falta estar vivo?
- Actualmente es esa la línea. Eso fue lo que expuse en la universidad de Uverava, en Brasil, con la reunión de la Unesco. Para asentar al individuo en una identidad cultural y universal propias, tiene que pasar por ciertos procesos de lenguaje. Hay que reafirmarlo en su singularidad, en lo que él es. Recuerdo que Paulo Freire proponía el concepto de conciencia de los lenguajes en su “Pedagogía del Oprimido”, hablaba que las políticas educativas tenían que responder a los lenguajes cotidianos.

-¿También asistió este año a Chiapas..?
-Estuve en México para el Día de Muertos. Los niños procesan todo eso, creando, tal como ocurriría aquí con ellos ante San Benito. Los mexicanos celebran la muerte con Dionisos, porque se come, se canta, se baila, hay mariachis, bebidas alcohólicas sobre las tumbas y participa todo el pueblo. La cuestión de lo universal no se comprende como globalización, sino que las expresiones culturales son diversas, que conforman una unidad pero son, al mismo tiempo, muy diferentes. En eso estoy trabajando: para no homogeneizar nuestra educación.

-Insistamos en Chiapas ¿Cómo ve la revolución emprendida en ella?
-Sólo voy por fines pedagógicos, pero me atengo a lo que dicen mis compañeros de encuentro intelectual. Me dicen que hay un silencio desde hace algún tiempo y eso puede tener dos vertientes: o bien se considera que el ciclo de concientización sobre los derechos indígenas ya ha sido hecho y es necesaria una acción no solamente militar, sino cultural o de las propias comunidades o es que se trata de un cansancio general. Pero el silencio es una llamada a la reflexión. Esa cierta astucia telúrica que define a nuestros indígenas.

-¿Qué cree pasará después de lo ocurrido el 11 de septiembre?
-Dos cosas: el arte y la educación nace para controlar desastres. Porque desastre quiere decir que no hay orientación. Tenemos que hablar de eso. Había como muchos anuncios, en la misma cinematografía norteamericana, como advirtiendo que podría pasar. Una catástrofe presentida. Lo segundo, una catástrofe no se supera sino cuando hay un lenguaje que lo exprese. Para que la gente pueda procesarlo luego del impacto emocional. Ahora mismo hay como una conciencia en Hollywood del efecto que la imagen catastrófica puede tener en determinadas circunstancias. Por eso la búsqueda de actos más humanos.

-¿Es posible que el hombre contemporáneo pueda asumir ese lenguaje?
-Lo que en este momento está en favor de la condición humana es que todos los grandes pensadores, como Edgar Morin, que ha escrito “Los siete saberes del educador del futuro”; de autores latinoamericanos como Ernesto Sábato cuando publica “La Resistencia”, de un Luis Carlos Restrepo y su “Derecho a la Ternura”, que se han concentrado en cambiar la educación. Donde no basta el conocimiento científico, sino que involucra un modelo según el cual, el conocimiento no está desligado del afecto, que tiene que humanizarse todo: la metodología, la tecnología, la ciencia, todo tiene que humanizarse. La única misión salvadora del mundo es por la educación. No hay otra manera.

-¿Definitivo?
-Hay que volver al antiguo nombre de sabiduría. De saber. Algunos lo llaman “Ecosofía”, un conocimiento de lo que es ecológico. Es tratar de ver y asimilar que el equilibrio en la naturaleza debe ser igual al equilibrio humano.

 

 

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